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HINDUISMO Y ECOLOGIA - de Ranchor Prime

CAPITULO 11 - ABRAZANDO LOS ARBOLES

'¿Qué nos brinda el bosque?
¡Suelo, agua y aire puro!
¡Suelo, agua y aire puro
Son la base de nuestras vidas!
(Canto tradicional Chipko)

Sunderlal Bahaguna es un hombre de baja estatura, ojos brillantes y una voz llena de risa. Su apariencia humilde oculta una fuerza y firmeza que fue la energía determinante detrás de Chipko Andolan - el movimiento para proteger árboles con abrazos, que comenzó en los pueblos Himalayos de Uttarkand en 1973. Logré encontrarlo en una de sus raras visitas a Delhi y, aunque estaba muy ocupado, inmediatamente me concedió una entrevista. A las ocho de la mañana siguiente, me recibió como un viejo amigo en el Ashram Gandhi donde se hospeda cuando está en la ciudad.

A Sunderlal no le gusta estar en Delhi. Prefiere mil veces estar afuera entre los pueblitos donde trabaja, hablando con la gente, educándolos, alentándolos a luchar en pro de la protección de su entorno natural. En esta ocasión había venido a la capital de la nación para presionar a los políticos como parte de su larga campaña que buscaba evitar que el gobierno indio construyera lo que será la represa más grande de Asia, atravesando el Río Bhagirathi-Ganga en Tehri. (Ha sido construida)

La lucha de Sunderlal por salvar la naturaleza comenzó en 1973. Servía a los pueblos de su tierra natal como trabajador comunitario Gandhiano, 'dedicado al bien mayor'. Una de las muchas amenazas a la gente de montaña era la constante pérdida de sus bosques, talados por empresas madereras comerciales ubicadas en las planicies. Este proceso ya llevaba muchos años. Comenzó cuando los Británicos, quienes habían liquidado sus propios bosques, miraban a la India para abastecer su necesidad de madera para sus astilleros y leña para sus fábricas. Por los mediados del siglo 19, crecía la demanda de durmientes de ferrocarril, y se destruían cada vez más y más magníficos bosques de madera dura y noble de los montes Himalaya.

De alguna manera u otra, la gente de los valles de montaña siempre habían dependido de los bosques para ganarse la vida, pero nunca se habían dedicado únicamente a extraer recursos de ellos. Los habían conservado para las generaciones futuras, usando solo lo que más necesitaban, y de una manera sustentable. Ahora todo eso estaba cambiando. El gobierno se apropiaba de los bosques y vendía los derechos de madereo a contratistas. Año tras año, la precordillera perdía más y más cobertura de bosque. Para reemplazar los árboles cortados, se usaban especies exóticas comerciales de más rápido crecimiento pero más dañinas para los ecosistemas - pino, en vez del roble y deodar nativo que eran tan típicos y tan bien conocidos de aquella zona de montañas.

Por la década de 1950, se hacía evidente a muchas personas que la deforestación de las montañas acarreaba consecuencias ambientales muy serias. Se trataba a los árboles como desechables, como una mera fuente de riqueza instantánea para alimentar a la industria - pero también eran una protección esencial para la tierra. Capturaban la humedad de las intensas lluvias del monzón, para liberarla lentamente hacia el sistema de los ríos, y así asegurar un suministro constante de agua a las planicies durante todo el año. También mantenían en su lugar el frágil suelo de las laderas de las montañas. Sin cobertura arbórea, las montañas se convertían en áreas de desastre. Desbordes repentinos y aludes llegaban a ser eventos comunes, causando una creciente cantidad de muertes y daños durante la segunda mitad del siglo 20. La reducción de los bosques también significaba la desaparición de vertientes de montaña, la pérdida de suelos, combustible, forraje y abono - todos elementos fundamentales para la economía rural de los pueblos.

En 1973 la situación hizo crisis. Un grupo de vecinos campesinos que se había formado en un grupo de autoayuda decidieron que era tiempo para defender sus derechos. Dieron con la idea de abrazar los árboles para defenderlos del hachero. Una de los activistas argumentó, 'Cuando un leopardo ataca a un niño, la madre recibe sus embates con su propio cuerpo.' Fue así

como nació el movimiento Chipko. Literalmente la palabra Chipko significa 'abrazar'. Tan pronto como la gente de los campos comenzaba a juntarse a proteger los árboles, se encontraron con éxito. Repetidas veces, innumerables veces, pudieron evitar que los contratistas cortaran los árboles.

Sunderlal, como apasionado defensor de los derechos de la gente rural, pronto se convirtió en mensajero y vocero del movimiento, y comenzó a viajar extensamente por los pueblos rurales de los montes Himalaya. Su manera clásica de difundir el mensaje fue la padayatra, o marcha a pie de pueblo en pueblo. En cada pueblo quedaba la noche, explicándole a la gente el valor de sus bosques y alentándoles a sumarse al movimiento Chipko. Una de las canciones tradicionales del movimiento Chipko relataba la confrontación que se produjo cuando un oficial de la autoridad de bosques fue enviado para convencer a los campesinos a deponer su oposición. El hombre pregunta:'¿Qué nos brinda el bosque? ¡Resina, madera y divisas extranjeras!'

A esto, las mujeres campesinas replican al unísono:
'¿Qué nos brinda el bosque?
¡Suelo, agua y aire puro!
¡Suelo, agua y aire puro
Son la base de nuestras vidas!'

Hemos aquí un enfrentamiento entre dos visiones contrapuestas del mundo. Una ve la naturaleza como un mero insumo, un recurso para ser vendido en el mercado mundial, y la otra la ve como algo sagrado, 'la base de nuestras vidas'. Por medio de cantos como este, Sunderlal logró convencer a la gente local que sus propios pueblos dependían de la sobrevivencia de los árboles. Junto con su colaborador Chandi Prasad Bhatt, logró convocar un amplio apoyo para Chipko entre los vecinos rurales. A su vez, este apoyo contribuyó a presionar al gobierno para que cambiara sus políticas sobre los bosques.

En 1980, tras años de activismo (incluyendo períodos de ayuna pública), Sunderlal obligó a la Primera Ministra Indira Gandhi a declarar una prohibición absoluta sobre la corta comercial de árboles verdes en los montes Himalaya en el estado de Uttar Pradesh. A estas alturas se estaba convirtiendo en una figura pública muy conocida en la India - un logro considerable para él - pero no estaba satisfecho. Su anhelo era extender su campaña a un escenario más amplio aún. En 1981, emprendió un viaje de dieciocho meses a pie por todo el largo de los Himalaya, una distancia de casi 5,000 kilómetros. Con los buenos deseos de Indira Gandhi expresados en forma personal, fue a visitar los pueblos y estudiar el estado de los bosques y las cuencas desde Kashmir hasta Nagaland, el estado más oriental de la India. Traía su mensaje a muchas personas que nunca lo habían escuchado antes.

Sunderlal, que ahora tiene más de 60 años, se ha hecho famoso en la India y en el movimiento ambiental internacional. Escribe, hace presentaciones, y regularmente acepta invitaciones a visitar el Occidente. Todavía dedica tiempo cada año a caminar por sus cerros nativos y conversar con sus habitantes. Ya que ha logrado despertar la atención del mundo a la deforestación de los Himalaya, ahora se dedica a evitar que se contruya la represa Tehri. De terminarse esta obra, se calcula que sumergirá unas 5,000 Hectáreas de una cuenca montañosa, incluyendo la ciudad de Tehri y 24 pueblos, además de desalojar a más de 80.000 personas. Suderlal dice del proyecto, 'Tales represas son desastrosas. No sirven ningún propósito. Lo que se logra es una magnificencia ilusoria después de una gran cantidad de destrucción. Esto equivale prácticamente a un engaño para el pueblo.'

Suinderlal es un hombre profundamente religioso y su vida personal es altamente disciplinada. Siempre ha sido un seguidor de los principios de Gandhi, y en su juventud se sintió particularmente influenciado por Mirabehn, una de las devotas más cercanas a Gandhi. Sus acciones siguen muy fielmente el modelo de Gandhi, quien siempre decía, 'Mi vida es mi mensaje.'

De acuerdo con las ideas de Gandhi, Sunderlal estima que la ética personal y la ausencia de motivos egoístas son fundamentales para que cualquier esfuerzo para cambiar el mundo surta efecto. En sus propias palabras:

'Bhagavad Gita, nuestro libro referente en la filosofía Hindú, nos insta a seguir actuando - realizando cosas en este mundo - pero sin ningún deseo o apego para con los frutos de nuestras acciones. Cada acción tiene algún resultado, bueno o malo, que llamamos el fruto de nuestra acción. Krishna dice que debemos actuar sin ningún deseo de este fruto. No soy yo quien está diciendo esto - es el Todopoderoso. Nuestro deber es trabajar sin ningún motivo egoísta. Esto también es una forma de auto-purificación. Cuando nosotros solamente emprendemos acciones externas y lo hacemos para conseguir ganancias materiales sin ningún sentido de propósito interno, ello no nos purifica internamente. Nuestra labor debería ser del tipo que nos eleva, nos ennoblece cada vez más. Esto debería ser nuestro objetivo en la vida - emprender cada trabajo como un trabajo espiritual.

'Vuestras acciones deberían motivarse desde el corazón, no desde la cabeza. La combinación de estas tres cosas - cabeza, manos y corazón - construirá una personalidad equilibrada. Estas tres cosas representan los elementos básicos del Gita - Conocimiento, Acción y Devoción. La dificultad de hoy es que tenemos cabezas grandes - demasiados conocimientos - de manera que tratamos de solucionar todos los problemas solo con conocimiento. Desafortunadamente nuestros destinos hoy están siendo decididos por profetas y tecnócratas intelectuales. El hombre moderno tiene la cabeza grande, las manos débiles, y el corazón ausente. Estamos desequilibrados. Toda nuestra vida está desequilibrada. He aquí la causa de los problemas que enfrentamos en cada aspecto de la vida.

'Hoy en día estamos mirando los problemas por pedazos, cuando deberíamos tener una visión holística de todo el asunto. Nos parecemos al viajero que va de un país a otro recolectando calcomanías en su equipaje - esta línea aérea, aquella línea aérea - hasta que al final todo el equipaje está tan cubierta de etiquetas que el equipaje en sí desaparece. De manera similar, hoy miramos los problemas desde ángulos diferentes y el problema real desaparece. Solo vemos los diferentes 'ismos' afuera de ello.'

La llave del éxito de Sunderlal, dice, es que siempre se ha concentrado en la educación de la masa de gente. Ha usado cantos folclóricos con gran efecto. Un ejemplo es 'La Gracia del Arbol', originalmente escrito en Hindi por el cantante Ganeshyam Sailani, un activista entusiasta del movimiento Chipko … He estado erguido aquí durante eones,
Deseo vivir por Uds.
No me corten, les pertenezco a Uds.
Deseo brindarles algo en el futuro.
Soy leche y agua para Uds,
Soy sombra intensa, soy chubascos.
Elaboro el suelo y el abono.
Deseo brindarles granos para alimentarse.
Algunos de mis semejantes aportan frutas.
Maduran para beneficiar a Uds.
Yo deseo madurar en dulzura,
Deseo postrarme ante Uds.
Yo soy la estación de agrado.
Soy primavera, soy las lluvias.
Acompaño a la Tierra y a la vida.
Soy todo para Uds.
No me corten, tengo vida.
Siento el dolor, así que mi nombre es árbol.
El deslizar rollizos provocará derrumbes.
Recuerden, me ubico en las laderas, abajo está el pueblo.
Donde a nosotros nos destruyeron,
Ahí queda volando el polvo.
Las cumbres se han vueto estériles,
Todas las fuentes de agua se han secado.
No nos corten, sálvennos.
Plántennos, adornen la Tierra.
Lo que es de nosotros es de Uds.
Dejen algo para las generaciones que vienen.
Así es el movimiento Chipko.

Viajando a pie de pueblo en pueblo, Sunderlal llevaba canciones como ésta, y relataba historias sobre Krishna. Recuerda que, durante la campaña contra la represa Tehri, mantuvo una ayuna como medida de protesta …

'Entonces, cuando terminó mi ayuna, en el mismo lugar donde había mantenido mi ayuna en el lecho disecado de un río (que había sido desviado para construir la represa), organizamos una ceremonia con el fin de escuchar la historia de Krishna durante siete días. Por medio de aquella historia explicamos la relación que tienen los seres humanos con la naturaleza. La historia del Señor Krishna es muy popular en la India. Tenemos un programa de una semana en el cual se relata toda la historia, y la gente se acerca con gran devoción, trayendo ofrendas de arroz, verduras o frutas - así era el sistema antiguo. Lo que hacíamos era explicar todo el cuento en términos de tres elementos - su relación con su ser interior, con su sociedad y con la naturaleza.

'Por ejemplo, Krishna entra al bosque con sus amigos cuidadores de vacas, y les dice, "Vean cuan magnífico es este árbol. Este árbol está viviendo para los demás, no para si mismo. Brinda sombra a todo el mundo. Nosotros deberíamos envidiarle la falta de ego de este árbol, y de ello deberíamos aprender."

'Las mujeres se acercaban con un puñado de arroz a escuchar la historia y la nueva interpretación de su religión, y la gente del gobierno decía, "¡Oh! Tanta gente se están reuniendo aquí, y el movimiento está aumentando en fuerza!" Estaban tan aterrados que al sexto día prohibieron la entrada de la gente, apostando policías alrededor y diciendo a la gente que era peligroso entrar. Yo dije, "¡Déjenles que vengan las mujeres!" Pero los policías lo impidieron porque tenían mucho miedo de nuestra fortaleza. La religión entre la gente es tan potente. Nosotros organizamos a la gente, la educamos, recolectamos un puñado de arroz de cada familia - ello significa el compromiso da cada familia - y la gente asume el deber de trabajar por nuestra causa, y así continúa el proceso.

'Hay gente en la India que son muy devota de la religión, y eso es el secreto del éxito del movimiento Chipko. Tratamos de interpretar la religión en su sentido verdadero. El ritual ha hecho tanto daño a la religión en India que la gente se ha olvidado el real espíritu de la religión. El cuerpo está ahí, pero sin ningún corazón. Hemos tratado de reavivar el espíritu de la religión. Eso es lo que hicimos en el movimiento Chipko.'

Según Sunderlal, sentirse uno con la naturaleza es el gran mensaje ecológico de la cultura Hindú. Los Hindúes ven la vida en todas partes, no solo en los seres humanos, sino que en árboles, aves, animales e insectos - una unión de vida en toda la creación - y tienen una actitud de devoción hacia esta vida. "Algunos ven la naturaleza como un recurso," dice, "Ven un árbol no como un ser vivo sino como madera! Pero la cultura Hindú nos enseña a venerar la vida en su totalidad."

Otro aspecto de la cultura Hindú es su respeto por la austeridad. Una persona que posee menos es la persona que se respeta más en la sociedad Hindú. Existen muchos ejemplos - el sadhu, quien vive solo con pocas pertenencias; el sannyasi, quien ha renunciado a su familia a fin de enseñar y aceptar discípulos; el educador brahman, quien depende de la caridad. "¿Porqué se respetaba a los hermitaños en nuestra sociedad, y no así a los reyes?" pregunta Sunderlal. "Porque la persona que tiene menos necesidades materiales tomará menos de la naturaleza."

La cultura tradicional Hindú contrasta marcadamente con la sociedad materialista de hoy, que Sunderlal considera que comenzó con la Revolución Industrial. Aquella revolución acarreó cambios de fondo en el pensamiento humano. Destruyó la relación armoniosa entre los seres humanos y la naturaleza, al enseñarnos que la naturaleza es solo un recurso para ser usado. Estableció a los seres humanos como amos de la naturaleza, y a la ciencia y la tecnología como sus herramientas de poder, para controlar y explotar, tomando cada vez más y más para si mismos. Sunderlal insiste:

'Tenemos que desarmar las raíces de este pensamiento, y eso lo logramos por medio de la religión. Decíamos, "Vean como Krishna se unió con el universo gracias a su amor por todas las cosas. Cuando toca su flauta, bailan los pavos reales y lloran lágrimas las vacas. Se alegra el bosque entero, y de esta manera disfruta Krishna."El Río Yamuna, donde Krishna se baña, es algo vivo, ella es amada también por Krishna. Cuando vino Kaliya, la serpiente venenosa de muchas cabezas, y envenenó el río, Krishna la ahuyentó. ¿Quién es Kaliya? ¡Representa la polución de nuestra actualidad! Kaliya contaminaba el río y se había vuelto una molestia para toda la sociedad, para todo. Esta contaminación es la serpiente Kaliya, y cada ciudadano hoy en día tiene que jugar el rol de Krishna. Eso significa que Ud tiene que llegar a ser como Krishna - un amante de toda la vida, unido con el universo. Hasta llegar a eso, no puede salvar el río de la contaminación, no podrá salvar este mundo de ser explotado por los demonios como Kaliya.'

Sunderlal ve los problemas del mundo en términos sencillos. Dice que nuestros tres grandes enemigos son Guerra, Contaminación y Hambre, y que todos están relacionados entre sí. A la gente se le ha enseñado desear cada vez más y más. A fin de conseguirlo, los grandes poderes pelean entre sí para controlar los lugares que son fuentes de recursos como madera o minerales. Para mantener sus esferas de influencia, dice Sinderlal, los países de Occidente han creado el tráfico de armas. Nunca en la historia de la humanidad ha sido la venta de armas una industria y negocio tan enorme y tan lucrativo como lo es hoy en día. Por medio de este tráfico son capaces de mantener sus estándares materiales de vida. A los países pobres no les queda otra opción que exportar sus únicos recursos - talando sus bosques y envenenando su suelo con fertilizantes químicos para producir cosechas comerciales para la exportación. Explica, "Toda la mejor tierra se utiliza para ganar divisas extranjeras. Cualquier tierra restante rápidamente pierde sus riquezas y sus aguas son contaminadas por las industrias fabriles. Ello significa, de cierta manera, que se están exportando el suelo y el agua para pagar la compra de armas. El suelo y el agua son los dos recursos fundamentales para la humanidad - si se destruyen, la gente morirá de hambre, y eso es lo que está pasando."

Pues, ¿Siente Sunderlal que existen esperanzas? 'Sí, hay esperanzas de cambiar. Se necesita gente joven con corazones llenos de compasión, mentes creativas que pueden idear soluciones, y manos dispuestas a servir. Es preciso que juntemos en grupos pequeños, donde sea que se encuentren, tres tipos de persona. Primero, científicos humanitarios, quienes usarán sus conocimientos para mitigar el sufrimiento y miseria de seres humanos y su madre tierra. Segundo, activistas sociales impacientes por forjar cambios por medios sin violencia. Tercero, artistas compasivos, músicos, periodistas, y hombres y mujeres de cultura literaria. Estos tres tipos de personas deben juntarse en grupos pequeños y encontrar las soluciones a los problemas.

'Estos tres personas símbolizan los tres principios básicos del Gita - concocimiento, acción y devoción - Jnana Karma y Bhakti. La acción, Karma, es la manera de comunicarse con la gente - tienes que llegar a ser la manifestación de tus pensamientos e ideas - pero el elemento más importante es Bhakti, devoción. Sin ella, no queda más que discusiones. Es por ello que la vía de la devoción se ha mirado como la vía más fácil. Cuando tu mente está discutiendo y tus manos están peleando, solo la devoción puede ayudarte, permitirte aceptar todo lo que venga.

'El cambio vendrá, seguramente, pero solo vendrá cuando se juntan estos tres tipos de personas. Hoy en día se encuentran separados. Cada uno es muy impaciente por hacer algo, pero no tienen contacto entre sí. Esta gente son muy poca, es cierto, pero siempre a través de la historia una pequeña minoría ha sido capaz de alterar el curso de la sociedad. Siempre han estado nadando contra la marea pero, al final, dado que tenían soluciones para los problemas de la humanidad, terminaron cambiando a todo el mundo.'Sunderlal Bahaguna es uno de esas pocas personas.

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