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Extractos de 'The Revenge of Gaia' (La Venganza de Gaia)

(James Lovelock, Penguin, 2006)

Autorregulación
La clave para comprender a Gaia es recordar que toda la vida en la tierra funciona dentro de un sistema de factores limitantes naturales. Los fenómenos emergentes, como la vida, la conciencia, y Gaia, resisten ser explicados en lenguaje científico tradicional de causa y efecto. La emergencia tiene similitudes con los fenómenos cuánticos de “enredo”, y su comprensión es intuitiva. La lógica llega a ser circular, y la conclusión es más que la suma de las partes. Del conjunto de factores ahora en operación en Gaia surge una nueva propiedad – la autorregulación, una propiedad que comparten todos los seres vivos, los mecanismos … y la vida misma.

Factores Limitantes
Antes de Gaia, los biólogos solo consideraban límites de depredación y alimento. Sin embargo, si una sola bacteria se dividiera y subdividiera cada 20 minutos sin ningún factor limitante, en poco más de dos días su descendencia tendría un peso igual al de la tierra. Ahora sabemos que factores globales como la composición atmosférica y oceánica establecen los parámetros que producen estabilidad. Los ecosistemas naturales funcionan para sostener el clima y las condiciones químicas del planeta. Mientras no asumamos plenamente que la tierra se comporta como un ser vivo, al menos en regulación de clima y condiciones químicas, nos faltará la voluntad de cambiar costumbres de vivir, y comprender que hemos transformado a Gaia en nuestra mayor enemiga.

Termostato
Al agregar CO2 al aire, y dentro de poco duplicarlo, estamos seriamente desestabilizando un sistema que ya casi no consigue mantener la temperatura apropiada. Al agregar a eso la destrucción de bosques, estamos interviniendo en la regulación de temperatura, no solo subiendo la calefacción sino que al mismo tiempo apagando el termostato natural diseñado para controlarla.

Retroalimentacion Positiva
La polución atmosférica actual por gases de invernadero es parecida a la dispersión natural de ellos que ocurrió hace 55 millones de años al comienzo de la época Eocena, cuando la temperatura subió 8 grados Celsius en regiones templadas boreales y 5 en los trópicos, y las consecuencias duraron 200,000 años. El punto crítico, 500 ppm de CO2 según el organismo mundial IPCC, representaría un aumento de unos 3 grados, muy similar a la temperatura que gatillaría el deshielo irreversible de los extensos campos de hielo de Groenlandia. Ahora, cualquier aumento de calor desde cualquier fuente, se ampliará en vez de controlarse, que sería el caso en una tierra saludable. Este fenómeno se denomina retroalimentación positiva. Ejemplos son la desestabilización de los bosques tropicales, algas oceánicas y albedo de glaciares, y la dispersión de gases de descomposición.

Cambios Irreversibles
El umbral crítico para el colapso de las algas marinas y el deshielo definitivo de Groenlandia, es de 500 ppm de dióxido de carbono. Al paso al que vamos, lo alcanzaremos en unos 40 años. Monitoreos actuales acusan una tendencia que puede ser, en nuestra escala de tiempo, devastadora y letal. Es más, probablemente ni siquiera exista un evento determinado que lo anuncie. Los climatólogos estiman que nos encontramos peligrosamente cerca del umbral de cambios irreversibles en la escala temporal humana. La tierra se calienta hasta derretir la moyor parte del hielo de Groenlandia y parte de la Antártica occidental, lo cual haría subir el nivel del mar en unos 14 metros . Durante la última edad de hielo el nivel del mar estaba 120 metros por debajo del presente. El área reducida del océano era más productiva, puesto que el agua fría favorece el crecimiento de las algas marinas fotosintéticas. Actualmente no puede subir más de 80 metros. Cuando se derrite el hielo marino ártico, el mar oscuro que aparecerá acelerará el deshielo del casquete de Groenlandia. Areas como estas podrán ser futuros centros de una civilización apropiadamente disminuida, y el Océano Artico, lleno de algas, podría proveer la pesca del futuro.

Enfermedad Y Punto Critico
La enfermedad de la tierra es la mayor preocupación humana, puesto que la vida humana depende de una tierra sana. Ella, al igual que nosotros, controla su propia temperatura y condiciones a niveles cómodos, y lo ha hecho permanentemente desde que comenzó la vida hace más de 3 billones de años. En ese período, el sol probablemente entregaba un 25% menos energía que ahora. El planeta era de un color más oscuro, con menos tierra y menos nubes, y hasta 30 veces más CO2 que ahora, lo cual paulatinamente iba disminuyendo debido al creciente efecto de la fotosíntesis. La luz solar era más débil que lo ideal para el desarrollo de la vida. Ahora está sucediendo todo lo contrario. El momento actual se está acercando al punto crítico para Gaia, y el sol calienta más de lo confortable para la vida. Sin embargo, durante la mayor parte de toda su existencia el sistema ha logrado mantener la tierra fresca y optimizar la ocupación de sus nichos ecológicos.

Adictos
Aún si cesáramos de inmediato de envenenar el aire y apropiarnos de tierra y agua para producir alimento y combustible, le tomaría a Gaia más de mil años en recuperarse del daño ya consumado. Como civilización, parecemos ser adictos a una droga que nos matará si continuamos ingiriéndola, y también nos matará si la dejamos. Llegamos a este trance por causa de nuestra propia inteligencia, posiblemente hace unos 100,000 años cuando empezamos a quemar bosques como manera fácil de cazar. Ya dejábamos de ser una especie más, y comenzábamos a destruir la tierra. Ahora que somos más de 6 billones de personas, consumiendo más que la tierra viva es capaz de entregar, Gaia está cambiando de acuerdo con sus propias reglas internas, hacia un estado en el cual nosotros ya no somos bienvenidos. Como una anciana obligada a compartir su hogar con un grupo cada día más numeroso de jóvenes destructivos, Gaia se va enfadando, y si ellos no comienzan a comportarse mejor, los echará de la casa.

Retirada Sustentable
Es demasiado tarde ahora para el desarrollo sustentable. Confiar en que el desarrollo (léase “progreso”) sustentable nos sirva como política viable es como esperar que un paciente de cáncer al pulmón se cure dejando de fumar; ambas esperanzas niegan la verdadera enfermedad – en este caso, la fiebre generada por la plaga humana. Lo que se precisa es una retirada sustentable. Debemos ahorrar energía como sea, pero es más fácil decir eso que hacerlo. No podemos apagar la civilización, tan dependiente de los combustibles fósiles, así no más. Necesitamos la seguridad de un descenso energizado.

Civilización
Las perspectivas son complicadas. Vendrán tiempos duros que nos desafiarán al límite, pero somos resistentes. Es poco probable que el proyectado cambio climático extinga la humanidad completamente. Lo que está en juego es la civilización. Debido a nuestra característica de animal tribal, solo actuamos cuando el conjunto en general perciba un peligro real y presente. Eso no sucede todavía. Nuestro futuro se asemeja al de los pasajeros de un bote que navega tranquilamente arriba de las cataratas de Niagara, sin saber que pronto el motor se apagará.

Amor
Más que nada, necesitamos renovar esa empatía y amor por la naturaleza que perdimos cuando empezó nuestro enamoramiento con la vida en la ciudad.

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